EL CONTENDOR POR LA FE

Dedicatoria:

A la Revista Evangélica homónima que se publicó entre los años 1924 al1993. A su Director y Redactor JUAN FALCONER a quien no conocí personalmente, pero de quien tomé las banderas, para tratar de seguir con humildad el camino de servir a Dios trazado en la revista durante casi 70 años.

viernes, 24 de octubre de 2014

NO HAY PROFETA SIN HONRA SINO EN SU PROPIA TIERRA


Por El Contendor

 

Tal vez pueda parecer reiterativo que el tema que desarrollaremos a continuación sea, de cierta manera, continuación del tema tratado en la publicación que lo precede.

Es que todo puede abarcarse en un tema bajo el encabezado:

Isaias 40:3  VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.

Juan 1:23  Dijo: Yo soy la VOZ DE UNO QUE CLAMA EN EL DESIERTO: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.

 

Como en los tiempos de Juan el Bautista, (tiempos de la primera venida del Señor), en estos tiempos actuales, a los creyentes que esperamos la 2ª venida del Señor, nos urge ser los Heraldos de tan magnífico Rey, proclamando Su Evangelio por todo el mundo. (Romanos 1:16),……………. “porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”.

Lamentablemente el número de “todos aquéllos que creen” nunca ha sido abundante. Por tal razón, el “clamar en el desierto” en Isaías 40:3 y en Juan 1:23 implica un doble significado:

El desierto, para un creyente, en el sentido físico es el mundo;  es un lugar de soledad, de peligros, de carencias e inhóspito.

El desierto, espiritualmente hablando, es la enorme masa de “todos aquéllos que no creen”.

Hay grandes multitudes que, como en los tiempos de Jesús, se amontonan para escuchar, para ver prodigios, pero son impermeables a la Palabra. Están insensibilizados.

Hoy tenemos muchos buenos heraldos de la Palabra. En mis comienzos como creyente, solía detenerme a escuchar en las plazas a algún predicador itinerante que con un altavoz en una mano y una biblia en la otra predicaba con denuedo el Evangelio ante un pequeño número de oyentes integrantes de su propia congregación. De tanto en tanto se detenía algún transeúnte y se incorporaba al grupo.

De los cientos de personas que transitaban o deambulaban por la plaza, al parecer muy pocos  mostraban interés por escuchar al predicador. Algunos se acercaban, escuchaban unos minutos y luego se retiraban.

¡Qué tristeza! Miré al predicador, y pensé: “Esa es la voz de alguien que clama en el desierto”

Seguramente el panorama hubiera sido totalmente distinto si en esa misma plaza algún falso maestro hubiera montado un espectáculo del tipo “noches de poder y milagros”.

Si da tristeza contemplar la escasa audiencia que concurre a escuchar cuando se predica la Palabra lisa y llana, sin circo, sin milagros, sin curaciones, más tristeza da ver a alguien que se acerca, escucha y se aleja porque esa persona quizás dejó pasar su salvación, perdió su oportunidad, como el pasajero que pierde el tren por negligencia, por no estar en el andén en el horario de partida.

Conocí a una persona que predicaba el Evangelio de Jesucristo con gran fidelidad a La Palabra.

Quería conquistar almas para llevarlas a los pies de Cristo para que Él las salvara.

Pero un día se dijo: “Algo estoy haciendo mal, en mi propia casa,  mi propia familia, ¡no quiere escuchar el Evangelio!

¡Qué dolor que llega hasta las fibras más profundas del corazón, causa que esos niños que fueron criados e instruidos en la Palabra de Dios, que han visto la obediencia de sus padres cumpliendo con la ordenanza del bautismo, que han contestado ¡Amén! agradeciendo a Dios por los alimentos diarios, etc. Esos mismos niños inmersos en el mundo, ¡llegan a adultos para rechazar el Evangelio!

Juan 3:18  El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Entonces recordé :

Marcos 6:4  Y Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.

Marcos 6:5  Y no pudo hacer allí ningún milagro; sólo sanó a unos pocos enfermos sobre los cuales puso sus manos.

Y esta es la explicación al hecho que narran los evangelios cuando Jesús, luego de haber hecho muchos milagros en Capernaúm, regresó a Nazaret donde estaba la casa de sus padres y el taller de carpintería donde aprendió de José su oficio de carpintero.

COMENTARIO EVANGELIOS EXPLICADOS

Este pasaje nos muestra a nuestro Señor Jesucristo en "su propio país" en Nazaret. Es una comprobación melancólica de la maldad del corazón humano, y  merece atención especial.

Vemos, en primer lugar, cuan dispuestos están los hombres a tener en poco aquello que les es familiar. Nuestro Señor "escandalizaba" a los de Nazaret. No  podían imaginarse que el que había vivido tantos años entre ellos, a y cuyos hermanos y hermanas conocían, fuese digno de ser seguido como maestro  público.

Ningún lugar en la tierra ha gozado de los privilegios de Nazaret. El Hijo de Dios residió treinta años en esa ciudad, y recorrió sus calles. Por treinta años  marchó por las sendas de Dios a vista de sus habitantes, llevando una vida intachable y perfecta. Pero esto no hizo en ellos ninguna impresión. No estaban  dispuestos a aceptar el Evangelio, cuando el Señor se presentó para enseñar en su sinagoga. No quisieron convenir en que tuviera ningún título a fijar su  atención una persona que conocían tan bien, y que por tanto tiempo estuvo entre ellos, comiendo, bebiendo, y vistiéndose como ellos. Se "escandalizaban de  Él.

No hay nada en esto que debe sorprendernos; lo mismo está aconteciendo todos los días en torno nuestro y en nuestro mismo país. Las Santas Escrituras, la  predicación del Evangelio, el culto público, los abundantes medios de gracia de que goza un país, son muy a menudo tenidos en poco  aprecio por sus habitantes. Están tan acostumbrados a ellos, que no comprenden sus privilegios. Es una triste verdad, que en religión, más que en nada, la  confianza engendra el desprecio.

Lo que experimentó el Señor en este particular es una fuente de consuelos para algunos de los que forman su pueblo. Es un consuelo para los ministros fieles  del Evangelio, que angustia la incredulidad de sus feligreses o de los oyentes que regularmente tienen. Es un consuelo para los verdaderos cristianos que se  encuentran aislados en medio de sus familias, y ven a todos los que los rodean apegados al mundo. Recuerden que están apurando el mismo cáliz que su  amado Maestro. Recuerden que Él también fue despreciado por los que mejor lo conocían. Aprendan que la conducta más arreglada y más constante no  reducirá a lo demás a adoptar sus opiniones y sus ideas, como sucedió con la gente de Nazaret. Sepan que los siervos del Señor aprenderán por propia  experiencia cuan fundadas eran sus quejas doloridas, cuando exclamaba, "un profeta no está deshonrado, sino en su propio país, y entre los de su parentela, y  en su propia casa.

Vemos, en segundo lugar, cuan humilde era el rango que en el mundo se dignó aceptar el Señor antes de empezar a ejercer su ministerio público. El pueblo de Nazaret decía de Él, con desprecio, "¿No es este el carpintero?.

Esta es una expresión muy notable y que solo se encuentra en el Evangelio de S. Marcos. Nos prueba claramente que durante los primeros treinta años de su  vida nuestro Señor no se avergonzaba de trabajar con sus manos. Hay algo de maravilloso en esto, y el pensar en ello nos sobrecoge. El que hizo el cielo, la  tierra, el mar y todo lo que hay en ellos ­Aquel sin el cual nada se hizo de lo que ha sido hecho; el Unigénito de Dios tomó la forma de siervo, y "comió el pan  con el sudor de su frente" como un obrero. Este es, en verdad, "ese amor de Cristo que sobrepuja toda inteligencia". Aunque era rico, por causa nuestra se hizo  pobre; y se humilló en su vida y en su muerte, para que por su medio los pecadores pudieran vivir y reinar eternamente.

Recordemos, al leer este pasaje, que la pobreza no es pecado. No debemos avergonzarnos de nuestra pobreza, a menos que nuestros pecados no la hayan  causado; ni debemos despreciar a nadie porque sea pobre. Vergonzoso es ser jugador, borracho, avariento o mentiroso, pero no es una afrenta trabajar con  nuestras manos y ganar el pan con nuestro trabajo. El espectáculo del taller del carpintero en Nazaret, debería humillar los altivos pensamientos de todos los  que adoran el ídolo de las riquezas. No es una deshonra ocupar la misma posición que el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.

Vemos, en último lugar, qué pecado tan terrible es la incredulidad. En dos expresiones muy notables se encierra esta lección. Una de ellas es, que nuestro  Señor "no pudo hacer milagros en Nazaret" por la dureza del corazón del pueblo; la otra, que "Él se maravillaba de su incredulidad" La una prueba que la  incredulidad puede privar a los hombres de las más ricas bendiciones; la otra que un pecado tan irracional y tan suicida, que aún el Hijo de Dios lo contempla  con sorpresa.

Nunca nos deberemos creer bastante en guardia contra la incredulidad. Es el pecado más antiguo en el mundo, pues principió en el Edén, cuando Eva prestó  oídos a las promesas del diablo, en vez de creer la palabra de Dios, "moriréis". Es el pecado que produce las consecuencias más desastrosas. Introdujo la  muerte en el mundo; mantuvo a Israel cuarenta años fuera de Canaán; es el pecado que llena especialmente el infierno. "El que no cree será condenado". Es el  más necio y el más inconsecuente de todos los pecados. Arrastra al hombre anegarse a la evidencia, a cerrar sus ojos al testimonio más claro y a creer, sin  embargo, falsedades. Pero lo peor de todo es que ese pecado abunda mucho en el mundo; millares de millares incurren en él, que profesan ser cristianos, que  nada han oído de Paine ni Voltaire, pero que en la práctica son incrédulos reales y efectivos; no creen de una manera implícita en la Biblia, ni aceptan a Cristo  como su Salvador.

Vigilemos cuidadosamente nuestros corazones en ese particular de la incredulidad. El corazón, no la cabeza, es el trono de su misterioso poder. Los hombres  son incrédulos no por falta de pruebas, ni por las dificultades de la doctrina cristiana; es porque no tienen voluntad de creer, y aman el pecado, y están  adheridos al mundo. A los que se encuentran en esa condición espiritual nunca les faltan razones aparentes que sostengan su voluntad. El corazón humilde y  sencillo como el del niño es el corazón que cree.

SIGAMOS VIGILANDO NUESTRO CORAZÓN AÚN DESPUÉS DE HABER CREÍDO, QUE NUNCA QUEDA BIEN EXTIRPADA LA RAÍZ DE LA INCREDULIDAD.
SI NOS DESCUIDAMOS EN VIGILAR Y ORAR, PRONTO BROTARÁN LAS MALAS YERBAS DE LA INCREDULIDAD. NINGUNA PLEGARIA ES TAN  IMPORTANTE COMO LA DE LOS DISCÍPULOS, "SEÑOR AUMENTA NUESTRA FE" .

martes, 14 de octubre de 2014

SI OYEREIS HOY SU VOZ, NO ENDUREZCÁIS VUESTRO CORAZÓN.


Por El Contendor
 
En el Antiguo Testamento encontramos, muchas veces, ciertas actitudes del pueblo Judío que han provocado la ira de Dios. 

No es novedad que el pueblo elegido por Dios para que de él viniese la salvación para todos  los hombres mediante Jesucristo, haya sido un pueblo rebelde y desobediente a la voluntad de Dios.

Abraham salió de la ciudad caldea de Ur en cumplimiento del mandato de Dios para fundar una gran nación  (Gé­nesis 12:1-2), él escuchó la voz de Dios y no dudó en cumplir lo que Dios le había ordenado.

Abraham tomó a su esposa, su sobrino Lot y un grupo de siervos y emprendió la marcha por fe

Abraham en todo momento demostró su Fe en Dios obedeciendo en todo, sin dudar, lo que Él le ordenara hacer. El capítulo 22 de Génesis se inicia con una dura prueba para Abraham Dios le volvió a hablar:

(Gén 22:2)  Y dijo: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.”

 

Cumplió Abraham paso a paso lo que Dios le había indicado pero cuando se disponía a llevar a cabo el sacrificio:

Gén 22:10  Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.

Gén 22:11  Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.

Gén 22:12  Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.

Esta actitud de Abraham redundó en bendiciones de Dios para él y el pueblo.

 

En cambio, vemos más adelante, que a Moisés no le fue del todo bien. Leemos en el libro de Éxodo que Dios le habló desde la zarza que ardía sin consumirse, al acercarse para inspeccionar aquel extraño fenómeno, el ángel de Jehová le habló desde las llamas y le reveló que había llegado el momento para que Dios liberara a Israel de la esclavitud, por lo que le comisionó para que fuera en su nombre. (Éxodo 3:1-15.). Recordemos el diálogo entre Jehová y Moisés:

Éxodo 3:11  Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?

Éxodo 3:12  Y Él respondió: Vé, porque yo estaré contigo;…….

En el capítulo 4 de Éxodo, Moisés persiste en su resistencia en aceptar sin reparos la voluntad de Dios:

Moisés titubeó poniendo excusas: “ Éxodo 4:10  Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.”

Pero siguió Moisés porfiando con Jehová y esta actitud desagradó a Dios: “Éxodo 4:13  Y él [Moisés] dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.

Éxodo 4:14  Entonces Jehová se enojó contra Moisés,………..”

Ciertamente, la actitud de Moisés es la de alguien que desconfía, que duda, que no cree con certeza en la palabra que se le ha dado: “Vé, porque yo estaré contigo”. La palabra de Dios ha sido categórica, no dio lugar a dudas.

Muchos fueron los milagros y portentos que Dios realizó en favor del pueblo de Israel pero, a pesar de esto, la incredulidad, la disconformidad y hasta la rebelión, se habían instalado en los corazones de aquella gente.

Esta raíz de incredulidad se vuelve a manifestar en Horeb (Tema tratado en El Contendor el 13-01-14):

Números 20:2  Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.

Núm 20:3  Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!

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Núm 20:7  Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

Núm 20:8  Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y HABLAD A LA PEÑA A VISTA DE ELLOS; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.

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Núm 20:11  Entonces alzó Moisés su mano y GOLPEÓ LA PEÑA con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.

Núm 20:12  Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

 

En Éxodo 17:6  Dios manda a Moisés que golpee la peña, y no se menciona nada de ningún pecado de parte de Moisés. En contraste, en Numeros_20:8, Dios instruye a Moisés y Aarón que hablen a la roca.

 

Al golpear Moisés la roca, Dios provee el agua, pero Moisés y Aarón son culpables de un pecado tan grave que quedan descalificados de entrar en la tierra prometida.

 
Sal 95:7  Porque él es nuestro Dios;

 Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano.

 Si oyereis hoy su voz,

Sal 95:8  No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba,

 Como en el día de Masah en el desierto,

 

Meriba significa "disputas" y Masah significa "prueba". Esto se refiere al incidente de Refidim (Exo_17:1-7) cuando los israelitas se quejaron a Moisés porque no tenían agua (véase también Num_20:1-13)

 

Sal 95:9  Donde me tentaron vuestros padres,

 Me probaron y vieron mis obras.

Sal 95:10  Cuarenta años estuve disgustado con la nación,

Y dije: Pueblo es que divaga de corazón,

 Y no han conocido mis caminos.

Sal 95:11  Por tanto, juré en mi furor

 Que no entrarían en mi reposo

 

Comentario Biblia del Diario Vivir:

Un corazón endurecido es tan inútil como un terrón de lodo endurecido o una rebanada de pan duro. Nada puede restaurarlo ni hacerlo útil. El salmista nos advierte que no endurezcamos nuestro corazón como lo hizo Israel en el desierto al continuar resistiéndose a la voluntad de Dios (Exo_17:7). Estaban tan convencidos de que Dios no podría liberarlos, que simplemente perdieron su fe en El. Cuando el corazón de alguien se endurece, esa persona está tan aferrada en sus caminos que no puede volver a Dios. Esto no sucede todo de una vez. Es el resultado de decidir pasar por alto la voluntad de Dios una y otra vez. Si usted resiste a Dios el tiempo suficiente, quizás Él lo deseche como si fuera pan duro, inútil y sin valor.

¿Qué nos impide obtener la bendición principal de Dios (entrar en su "reposo")?

1) Corazones mal agradecidos,  2) no adorar ni someterse a Él,  3) endurecer los corazones, 4) probar a Dios debido a dudas obstinadas.

En Heb_4:5-11, se nos alienta a que no endurezcamos nuestro corazón, sino que rechacemos el hechizo del pecado y de cualquier cosa que nos aparte de Dios.

En Hebreos 3:12-13 se reitera el consejo:

 

Heb 3:12  Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;

Heb 3:13  antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

 

El autor quiere que sus hermanos creyentes tengan cuidado unos de otros como para que ninguno se pierda. La dedicación a entender y ayudar a otros en la iglesia local es algo necesario. El mayor peligro es que alguno de la congregación pueda tener un corazón malo de incredulidad que os aparte del Dios vivo.

Como los israelitas mencionados en el Sal. 95:7-11, a veces cristianos practicantes se alejan de Dios en apostasía (gr. apostenai) o sea en una deliberada y abierta rebelión. Esto puede ser provocado por el sufrimiento o la persecución o por la presión de la tentación, pero la causa raíz siempre es la incredulidad. Dicho de otra manera, puede ser que alguno de nosotros se endurezca por el engaño del pecado. El pecado es un poder activo y agresivo que debe ser resistido. Si endurecemos nuestros corazones contra la palabra de Dios (v. 8), el pecado tendrá riendas sueltas y puede ser que alguno de vosotros se endurezca

 

Heb 3:14  Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,

Heb 3:15  entre tanto que se dice:

 Si oyereis hoy su voz,

 No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación

 

Cuando abrimos las Escrituras y leemos las palabras que Dios nos dejó allí escritas, estamos oyendo Su voz. No necesitamos escuchar a ningún predicador mentiroso que nos diga que Dios le confió tal o cual secreto o le reveló, le anunció,  o le ordenó que dijera estas u otras palabras.

No está de más que reiteremos lo que ya hemos dicho en este blog, decenas de veces: luego que se cerró, con el libro de Apocalipsis, el canon de las Sagradas Escrituras, cualquier “portavoz” que pretenda declararnos  nuevos mensajes de parte de Dios, no debe ser escuchado.

Si queremos escuchar la voz de Dios, guiados por Su Espíritu, abramos la Biblia y leámosla en voz alta; allí encontraremos “anunciado todo el consejo de Dios” del que nos habla el Apóstol Pablo en Hechos 20:27

Ya sea a solas, en nuestro aposento o reunidos en el nombre del Señor con otros hermanos, leer la Palabra de Dios en voz alta acrecentará nuestra fe: Romanos 10:17  Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

En los tiempos del A.T era habitual leer en voz alta la Palabra de Dios (leyes y mandamientos). Por ejemplo, leemos sobre el Rey Josías:

2Reyes 23:2  "Entonces el rey fue al templo* del Señor con toda la gente de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más pequeño hasta el más importante. Allí el rey les leyó en voz alta el libro del pacto que había sido encontrado en el templo del Señor."

También en el N.T. Jesús leyó en voz alta (Lucas 4:16-20)   "Entonces Jesús regresó a Nazaret, el pueblo donde había crecido. Como de costumbre, fue a la sinagoga en el día de descanso y se puso de pie para leer las Escrituras.”

Aunque no está dicho expresamente, está implícito que para leer en la sinagoga delante de la gente reunida, se requiere hablar en voz alta para que todos escuchen.

Volviendo al tema central, Dios nos hace escuchar su voz cuando leemos o se nos leen las Escrituras. Esta es la voz que debemos escuchar, atrapar y retener en nuestro corazón.

Pero si la escuchamos una y otra vez y transgredimos las leyes que debemos cumplir estamos en la misma rebelión en que incurrió el pueblo judío en la época de Moisés o la rebelión de Faraón castigado con las 10 plagas de Egipto.

Tanto el pueblo judío, como Faraón, hicieron que sus corazones fueran endurecidos por negarse obstinadamente a someterse a la voluntad de Dios.

Notemos la premura que expresa el salmo:….”si oyeres HOY su voz”….

Es Dios quien elige cuando hablarnos, y no es el hombre quien elige cuando escucharlo, por tal motivo la palabra HOY  implica que debemos estar preparados y receptivos para escuchar Su voz y dejar que La Palabra deje su impronta en nuestro corazón.

 Dejar pasar la oportunidad de escuchar es endurecer el corazón, y puede llegar a ocurrirnos lo que se relata en esta anécdota por el gran evangelista Dwight Lyman Moody:

 

<”Yo estaba terminando una reunión en nuestra iglesia de Chicago, cuando un joven soldado se puso de pie y rogó a los presentes que aceptaran a Cristo.  Nos contó que acababa de llegar de una escena muy triste.   Un compañero de regimiento, hijo de cristianos, frente a los ruegos de su buen padre, siempre decía que aceptaría a Cristo cuando terminara la guerra.  Por fin fue herido y llevado al hospital, en donde se vio que no había esperanzas de mejoría. Unas cuantas horas antes de su muerte, le llegó una carta de su hermanita, pero ya no tenía fuerzas para leerla. ¡Era una carta tan solemne! Un compañero se la leyó, pero no parecía entender, hasta que llegó a las últimas palabras que decían: "Oh mi querido hermano, te ruego que cuando recibas la presente, aceptes al Salvador de tu hermanita. "El moribundo se sentó en la cama, y gritó "¿QUÉ DICE?"  Luego, cayendo pesadamente sobre la almohada exclamó: "Es demasiado tarde.  Es demasiado tarde. "Mis queridos amigos:  Gracias a Dios que no es demasiado tarde para ustedes hoy.  El Maestro todavía les está llamando.   Que todos nosotros, jóvenes y viejos, ricos y pobres, vengamos a Cristo ahora mismo, y quitará todos nuestros pecados.”> 

 
 D. L. Moody

sábado, 27 de septiembre de 2014

LA MALA ELECCIÓN DE LOT - SODOMA Y GOMORRA


Por El Contendor

 

Las malas elecciones siempre llevan o terminan en fracaso, ruina, y aún muerte de los que se equivocan al elegir.

El que elige mal una carrera universitaria, generalmente la abandona inconclusa o bien si obtiene su diploma fracasa como profesional. Elegir la pareja inadecuada en el matrimonio, equivale posteriormente a la ruina de toda una familia. El pueblo que se equivoca, o se deja engañar al elegir a sus gobernantes puede llevar a la ruina o a la desintegración de una nación. El que se equivoca al elegir su estilo de vida quizás termine siendo un delincuente. El que elige mal a sus amigos, termina siendo víctima de ellos.

No es fácil explicar el porqué de una mala elección;  a veces se conjugan varios factores que influyen para que una persona elija mal.

Podríamos dar este ejemplo: una persona de origen humilde que elige vivir como un rico y poderoso. Si se trata de una persona de carácter duro, inescrupulosa, codiciosa y de ambición desmedida, estos factores influirán para que tome el camino equivocado: “el fin justifica los medios,” y elegirá vivir como un delincuente.

Las malas decisiones o las malas elecciones acontecen cuando no tenemos en cuenta  qué es lo que agradaría a Dios que hiciéramos. Cuando elegimos o decidimos sin agregar “PERO QUE EN TODO, SEÑOR, SE HAGA TU VOLUNTAD”

Podemos encontrar en la Biblia muchos casos de personajes que han hecho una mala elección o tomaron decisiones equivocadas que les acarrearon luego consecuencias muy penosas.

Uno de ellos fue Lot.  Veamos algunos aspectos del carácter de Lot según el “Comentario Bíblico Diario Vivir”:

<Algunas personas simplemente viven a la deriva. Sus alternativas, cuando pueden reunir suficiente voluntad para tomar decisiones, tienden a seguir la ley del menor esfuerzo. Lot, el sobrino de Abram, era ese tipo de persona.

Cuando era joven, Lot perdió a su padre. Aun cuando esto debió haber sido duro para él, contó con el ejemplo de su abuelo Taré y de su tío Abram, los que lo criaron. Aun así, Lot no desarrolló el sentido de propósito que aquellos tenían. Estaba tan atrapado en el momento presente que era incapaz de ver las consecuencias de sus acciones.

Es difícil imaginar lo que habría sido de su vida sin la atención esmerada de Abram y la intervención de Dios.>

<En los días de Abram dueños de ovejas y ganados podían adquirir una gran riqueza. La riqueza de Abram no sólo incluía plata y oro sino también ganado. Estos animales eran una mercancía valiosa utilizada como comida, vestido, material para tiendas y para sacrificios. Ellas eran por lo general comerciadas por otros bienes y servicios. Abram pudo observar el crecimiento y la multiplicación diaria de su riqueza.

 Al enfrentar la posibilidad de un conflicto con su sobrino Lot, Abram tomó la iniciativa de resolver la disputa. Abram le permitió a Lot que eligiera primero, aun cuando Abram, siendo mayor, tenía ese derecho.>

En Génesis 12:12-13 se relata este episodio:

Gén 13:12  Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

Gén 13:13  Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.

 

<El carácter de Lot se revela por sus elecciones. El tomó la mejor parte de la tierra aun cuando esto significaba vivir cerca de Sodoma, una ciudad conocida por su pecado. Él fue codicioso, deseó lo mejor para sí mismo, sin detenerse a pensar en las necesidades de su tío Abram o en lo que era justo.

Nuestras vidas son una serie de decisiones. También nosotros podemos elegir lo mejor mientras ignoramos las necesidades y los sentimientos de otros. Esta clase de decisiones, como lo mostró la vida de Lot, causan problemas. Cuando dejamos de decidir en la dirección de Dios, todo lo que nos queda es decidir en la dirección equivocada.

Al principio pareció ser una sabia decisión por parte de Lot: buen pasto y agua abundante. Pero no se dio cuenta de que la influencia pecaminosa de Sodoma podría originar tentaciones tan fuertes que podían destruir a su familia. ¿Ha decidido usted vivir o trabajar en una "Sodoma"?

 

Recordemos la historia bíblica que nos recuerda las consecuencias de la mala elección de Lot:

 

Destrucción de Sodoma y Gomorra

Génesis 19:1  Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,

Gén 19:2  y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche.

Gén 19:3  Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.

Gén 19:4  Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.

Gén 19:5  Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.

Gén 19:6  Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí,

Gén 19:7  y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.

Gén 19:8  He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.

Gén 19:9  Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.

Gén 19:10  Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta.

Gén 19:11  Y a los hombres que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.

Gén 19:12  Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar;

Gén 19:13  porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.

Gén 19:14  Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.

Gén 19:15  Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.

Gén 19:16  Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.

 

 

Aun cuando usted pueda tener suficiente fuerza para resistir las tentaciones, puede que otros miembros de su familia no. Mientras que las Escrituras nos mandan que nos acerquemos a la gente de la "Sodoma" que está cerca de nosotros para ganarlos, debemos evitar convertirnos en el mismo tipo de gente que estamos tratando de alcanzar.

 

 

El final de Lot fue muy triste a pesar de todas las oportunidades que tuvo en la vida y las benéficas influencias que tuvo de su tío Abraham. Su tragedia estuvo determinada por una acumulación de factores.

 

1. Puso su confianza en las ganancias personales antes que en Dios.

 

2. Puso su confianza en sí mismo antes que en el poder del Señor.

 

3. Sus principios morales eran ambivalentes.

 

4. Al final terminó sin bienes materiales, sin esposa y aún sus hijas lo avergonzaron.

 

5. Detrás de todo este escenario obscuro hay un rayo de esperanza: la misericordia del Señor. Aunque Lot fracasó en muchas maneras, muchos siglos después el apóstol Pedro usó el caso de Lot como un ejemplo de aquellos que llegan a ser justos por la maravillosa gracia de Dios (2Pe_2:7-8). Lot fue una persona inconsistente, pero Dios es siempre fiel y misericordioso. Hay esperanza para todos nosotros no importa cuán negro haya sido nuestro pasado. Todo lo que debemos hacer es buscar al Dios de amor por medio de Jesucristo.

 

Conclusión: Si tuviéramos que definir qué es o cuál es una mala elección o una mala decisión diríamos que es aquella que se toma en contra de la voluntad de Dios.

Y ¿cuál es la voluntad de Dios? ¡que hagamos todo conforme a sus mandamientos!

Deuteronomio 6:4  Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.

Deu 6:5  Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas

Deu 6:6  Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;

Deu 6:7  y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Deu 6:8  Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;

Deu 6:9  y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

 

Si confrontamos cada decisión o cada elección evitando tomar aquéllas cuyas consecuencias terminen en alguna transgresión de los mandamientos de Dios, evitando aquellas, la decisión o la elección que tomemos será la correcta.

Cuando un pueblo se equivoca al elegir a sus gobernantes, luego aparecen leyes que “despenalizan” todo lo malo, llamando a lo malo bueno y a lo bueno malo (Isaías 5:20).
Conozco un país donde se despenalizó el aborto, donde se pretende despenalizar el consumo de drogas, donde cada cual puede elegir el sexo que conste en su documento de identidad, donde se legalizan los matrimonios de hombres entre sí, y de mujeres entre sí, donde la ley permite que una pareja gay pueda adoptar hijos, donde la prostitución se considera un “trabajo” honorable, a tal punto que existe un sindicato de meretrices y trabajadores sexuales, donde existen leyes que permiten el ingreso al país de divisas sin exigir que se precise el origen (lavado de narco-dólares), donde los habitantes honestos deben protegerse detrás de las rejas de sus casas de los delincuentes sueltos que deberían estar detrás de las rejas de una cárcel.

¿Ustedes conocen un país como éste? En lo referido a los desvíos sexuales: ¡muy parecido a Sodoma!

Ahora pregunto: ¿Será que el pueblo eligió mal, o es que la mayoría se siente a gusto con ese estilo de vida?

Y ¿qué hay de la minoría que no queremos vivir como ellos?
La próxima decisión que debamos tomar o la próxima elección que debamos hacer, hagámoslo con discernimiento, en oración y sujetándolo todo a la guía y a la voluntad de Dios y quienes así lo hagamos no tendremos que cargar con la culpa de haber elegido mal.

jueves, 18 de septiembre de 2014

CADÁVERES ESPIRITUALES.


Por El Contendor

 

Todo cristiano nacido de nuevo, vive rodeado de cadáveres espirituales; en 1ª Tesalonicenses leemos:

1Ts 5:23  Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Todo vuestro ser se refiere al hombre espiritual en su integridad normal, como fue originalmente creado antes de la caída. Las tres partes, espíritu, alma y cuerpo, cada una en su lugar debido, constituyen el hombre “entero”, o íntegro.

Por causa del pecado se cortó la comunicación entre Dios y el hombre.

El “espíritu” enlaza al hombre con Dios, y es aquella parte más elevada del hombre la que es capaz de recibir al Espíritu vivificador (1Co_15:47). En los no espirituales, el espíritu está muerto, cubierto bajo el alma inferior animal (a la cual el espíritu debería dominar), que tales personas se tildan “animales” no teniendo al Espíritu (véase 1Co_2:14; Notas,1Co_15:44, 1Co_15:46-48; Joh_3:6). El no creyente resucitará con cuerpo animal (animado por el alma), pero no como el creyente con su cuerpo espiritual (investido de espíritu) como el cuerpo de Cristo.

Nuestro “YO”, nuestra conciencia y nuestras emociones no están en nuestro cuerpo mortal, ni en el corazón, tampoco en el cerebro. Están en nuestra alma inmortal.

Cuando en la Biblia se menciona el corazón del hombre, se refiere en realidad a su alma.

Sólo el creyente cristiano, el que ha experimentado el nuevo nacimiento en Cristo, tiene rehabilitada su comunicación con Dios: "Y Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados." Efesios 2: 1.

 

Resumen de un sermón de Charles Haddon Spurgeon

 

<Todos nosotros estábamos muertos; y sin embargo, no todos éramos iguales. La muerte puede ser universal sobre un cierto número de cuerpos, pero esos cadáveres tienen, cada uno, una apariencia muy diferente…………………………………………..

 

Vemos a muchas personas que son atractivas, amigables, moralmente admirables, como aquél a quien el Salvador miró y amó (Marcos 10:21); sin embargo, a pesar de todo eso, están muertas. Tenemos a otros que son borrachos, blasfemos, impúdicos; ellos están muertos, pero no más muertos que los otros; pero su muerte ha dejado sus terribles huellas más claramente visibles.

El pecado engendra muerte, y la muerte engendra corrupción. Si estábamos en estado de corrupción o no, no es un tema que necesito debatir aquí; que cada uno juzgue por sí mismo. Pero muertos sí estábamos, con absoluta certeza. Aunque hayamos sido educados por padres piadosos, y hayamos recibido buena instrucción en el esquema del Evangelio, y hayamos sido saturados de la piedad que nos rodeaba, estábamos muertos, tan muertos como la prostituta callejera, tan muertos como el ladrón en la cárcel…………………………………………

 

El hombre que ha sido levantado una vez de los muertos por el poder de resucitar del Espíritu Santo, deja a los muertos; su antigua compañía ya no le satisface.  

Si has sido levantado de los muertos, y has salido de tu tumba, no irías por las calles  con tu sudario encima. Eres un hombre que vive.

¿Cómo es que encuentro algunas personas que dicen que son parte del pueblo de Dios, pero a quienes agrada usar sus vestiduras de la tumba? Quiero decir que les gustan las diversiones del mundo; les gusta usar a veces la mortaja como un deleite. ¡Oh, no hagan eso! Si Dios ha hecho que vivan, aléjense de los muertos; aléjense de sus hábitos, y costumbres, y formas de ser.

La vida no ve ningún encanto en la muerte. El hijo vivo de Dios quiere alejarse lo más que pueda de la muerte que una vez lo retuvo con sus lazos. "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso." Esa es la primera parte de nuestra posición, que hemos llegado a vivir ahora una vida separada, y hemos abandonado el camino en que andábamos antes………………………………………………………………….

Si hemos recibido la vida, hemos sido resucitados de arriba. "Y él os dio vida a vosotros." El propio Dios ha tratado con nosotros. Nos ha levantado de los muertos. Él nos creó al principio; y Él nos ha creado de nuevo. Él nos dio la vida cuando nacimos; pero ahora nos ha dado una vida más elevada, que no podríamos encontrar en ninguna otra parte…………………………………………………..

Dios ha revivido nuestra conciencia como la pupila del ojo; ha hecho que nuestra alma sea tan sensible como una herida en carne viva, de tal manera que la mera sombra del pecado proyectada sobre el corazón del creyente le causará gran dolor; y, si comete pecados, como David (2Samuel 12:9), habla acerca de sus huesos como siendo quebrantados, y no es una figura demasiado fuerte del dolor que brota en el corazón creyente cuando ha cometido un pecado, y ha ofendido a Dios.

El propio corazón, entonces, está quebrantado, y sangra por diez mil heridas. Sin embargo, este es uno de los resultados de que poseamos nueva vida; y diré esto, el dolor más agudo de la vida espiritual es mejor que el más sutil gozo de la vida carnal. Cuando el creyente se encuentra en el peor punto, está mejor que el incrédulo que pasa por su mejor momento; sus razones para gozar de felicidad están siempre trascendentalmente por encima de todas las razones de gozo que los mundanos puedan conocer jamás.>

 

Entre los cadáveres espirituales que nos rodean encontramos dos clases: 1) los que están muertos en sus delitos y pecados atrapados en las concupiscencias del mundo y 2) los zombis espirituales.

Sobre los de la clase (1) hemos hablado más arriba.

En cuanto a la clase (2), a la que he llamado la de los zombis espirituales,  veremos cuáles serían sus características. Pero primero veamos cómo define “zombi” el diccionario de la RAE:

ZOMBI: 1. m. Persona que se supone muerta y que ha sido reanimada por arte de brujería, con el fin de dominar su voluntad.

Se trata de un muerto resucitado por medios mágicos por un hechicero para convertirlo en su esclavo. De acuerdo con la creencia, un houngan, bokor o hechicero vudú, sería capaz, mediante un ritual, de resucitar a un muerto, que quedaría sin embargo sometido en adelante a la voluntad de la persona que le devuelve a la vida.

Por supuesto, entienda el lector, que las definiciones[ y descripciones que hemos dado, en referencia al tema de los zombis, son al solo efecto de establecer una ANALOGÍA  que nos permita explicar el estado espiritual de este tipo de personas de la clase (2).

Aplicando esta ANALOGÍA diremos que los zombis espirituales son los muertos en espíritu que han sido “resucitados” mediante algunos de esos rituales llevados a cabo en  las “noches de fe milagros y salvación” por “hechiceros” tales como Carlos “Cash” Luna, Claudio Freidzon, Carlos Anacondia, Aquiles Azar, Hiram Montalvo, Bernardo Stamateas, etc. etc. etc…….

Estos “zombis” espirituales, creen que han “resucitado” espiritualmente, que tienen vida espiritual, que han restablecido la comunicación con dios (con minúscula) que pueden orar y alabar, que son salvos, que tienen vida eterna, etc.

Pero la realidad es que están absolutamente engañados;  nada de eso tienen. Todo es una fantasía creada por sus “hechiceros” pues la supuesta vida espiritual que recibieron, (que los han transformados en personas religiosas), NO LES FUE DADA por el Dios Verdadero. El lugar que debería ocupar el Espíritu Santo  en ellos ha sido ocupado por un falso espíritu religioso creado por el poder del “hechicero” que los ha subyugado. Y ahora su condición espiritual ha pasado a ser peor que la que tenían cuando eran solamente muertos espirituales.

Ahora, como zombis espirituales, tienen la voluntad sometida y dominada por el falso “apóstol”, “profeta”  u “hombre de dios” que los ha llevado a esa experiencia espiritual, y a él sirven. Experiencia espiritual que muchos han buscado porque en la palabra lisa y llana del Evangelio, no han encontrado lo que demandaban sus egos codiciosos, lujuriosos y ambiciosos.

Nada de esto les ofrecía el Señor Jesucristo en su Evangelio. Nada que pudiera satisfacer la codicia, la lujuria y la ambición. Por esto han desechado a Cristo para ir en pos de su gurú o hechicero, ellos prometen salud, prosperidad, riquezas y también vida eterna.

“Estimados zombis espirituales, (ustedes saben a quién me dirijo), ustedes ESTÁN MUERTOS en sus delitos y transgresiones, ¡sacúdanse ese espíritu de maldad que han recibido de sus engañadores! Busquen al Dios Verdadero y vuélvanse a Él, “Y Él os dará vida a vosotros””
Esa es la verdadera vida, la que viene de Dios. Ningún gurú, hechicero, apóstol, profeta, pastor, maestro etc. puede dar la vida a nuestro espíritu; ¡¡sólo en Cristo tenemos vida, y vida eterna!!

viernes, 5 de septiembre de 2014

LA SORPRESA DE LOS “CREYENTES” ENGAÑADOS – Parte III

Por El Contendor

(Viene de Parte II)
Continuamos con el sermón de Paul Washer

<1Juan 2:19  “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.”

Esto no significa que si alguien deja una iglesia y se va a otra, entonces no es un cristiano.

El verdadero Cristiano que entra en un bíblico e histórico cristianismo y luego se va, puede irse a “algo nuevo” “nuevo cristianismo” “nuevas enseñanzas”, corren a eso, están en todas partes, todo viento de doctrina, dejan lo que es conocido, como el básico, el histórico Cristianismo, para irse detrás de “algo nuevo” que tiene muy poco que ver con las Escrituras, y nada que ver con historia bíblica. ¡Salieron de nosotros! ¡No permanecieron en el cuerpo!

Porque una vez que estás en el cristianismo, ¡te quedas en el cristianismo! Porque Aquél que te trajo te mantiene dentro.

No fue Noé quien cerró esa puerta detrás de él en ese “bote,”  fue Dios.

Escucho a muchas personas que dirían. “oh, si lograra llegar al cielo, estaría seguro” y yo siempre les pregunto ¿Dónde estaba el diablo cuando cayó? No es el cielo lo que te va a tener seguro mi amigo, es ESTAR EN CRISTO que te hace estar seguro.

1Juan 2:22  ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.

1Juan 2:23  Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

El verdadero cristiano va a abrazar la totalidad de la persona de Jesucristo.

Recibir a Jesús como Salvador y no como Señor es absolutamente absurdo.

Jesús es Salvador, Jesús es el Señor, Jesús es Profeta, Sacerdote y Rey.

Jesús es el único Profeta que caminó sobre esta tierra, Jesús es el único Rey, Jesús es el único y verdadero Sacerdote, Jesús es el único hombre sabio. ¿Crees eso? ¿Cuánto vas a Su Palabra para encontrar Su sabiduría?

¿Crees que es Rey? ¿Cuánto vas a Su Palabra para encontrar Su Ley?

¿Crees que es Profeta? Él sabe acerca de tus últimos días. ¿Cuánto vas a Su Palabra para organizar esos últimos días a través de tu propia obediencia?

Ahora, veamos el versículo 29:

1Juan 2:29  Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.

¿Qué es Justicia?  Todo lo que se conforma a la ley y naturaleza de Dios.

¿Practicas justicia? Si fuéramos a mirar tu vida, ¿estás practicando la ley de Dios?

¿estás practicando la sabiduría de Dios, la Palabra de Dios, los preceptos de Dios? ¿Lo haces?

¿Es una práctica en tu vida o te estás apartando de ello? Mateo capítulo7 Jesús dice: “apartaos de mí, hacedores de maldad”

Y esa es una de las más aterrorizantes declaraciones de la Biblia, porque básicamente lo que está diciendo es esto: “Apartaos de mí aquellos de ustedes que dicen ser mis discípulos y sin embargo viven como si yo nunca les hubiera dado una ley para obedecer”

¿Estás buscando conocer su sabiduría, sus preceptos, sus mandamientos y practicarlos?

La Biblia nos dice lo que podemos pensar y lo que no podemos pensar. ¿conoces esos mandamientos? ¿Los estás practicando? ………………………………………………………………………………

La Biblia  toca cada aspecto de nuestra vida, hay algo allí para cada área de nuestra vida y lo que debemos hacer es descubrir lo que es y conformar nuestras vidas a eso.

Y tu dices, “¡oh qué carga!”……… ¡Estás PERDIDO!

¡Porque la Biblia dice que los mandamientos para el cristiano no son una carga, son un gozo!

1Juan 3:3  Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

¿De qué está hablando?: De la esperanza de la segunda venida de Jesucristo.

Pero todo el mundo está entusiasmado: “¡Yo creo en la segunda venida, yo creo que Jesús vendrá, yo creo todas estas cosas”!

Bien, vamos a ver si crees o no porque dice en el verso 3 que todo aquél que tiene esta esperanza…. ¿Qué hace?: “Se purifica a sí mismo, así como Él es puro.”

No sólo Dios nos ha santificado en Cristo; Él nos llama a nosotros para que nos esforcemos por ser santos. Él nos llama para purificarnos a nosotros mismos…………………………………………………………..

Esta biblia no es poesía, no son pequeñas máximas que son lindas, ¡es tu vida!

“todo aquél que tiene esta esperanza”, que espera en Él.

¿Cómo sabemos que esperamos de verdad en Él?: Porque buscamos ser puros. Estamos buscando esforzándonos por santidad.

Descansando en la obra terminada de Cristo…¡SÍ!  Pero esforzándose por ser santo, para ser justo. Todo el que tiene esta esperanza va a hacer eso.

1Juan 3:4  Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

“¡Tú no has pecado contra un príncipe inferior! Tú no has pecado contra un pequeño alcalde de una pequeña aldea!..... ¡Has pecado contra el Señor de Gloria! ¡contra el Rey de Reyes, el Señor de Señores! ….. ¡No sabes lo que has hecho!”

Imagine esto: Ahí está Dios, en el día de la creación…. Él ve las estrellas que podrían tragarse a miles de soles como el nuestro. Él las mira y dice: “¡Vosotras moveos y colocaos en este lugar y moveos en círculo, y hacedlo exactamente como yo os lo digo!  Hasta que les hable otra palabra”…… y todas ellas le obedecen.

Y Él dice: “¡planetas levantaos, formaos así a mi mandato, hasta que os dé otra palabra!”

Él ve a las montañas y les dice: “¡levantaos!”, y le obedecen…….. Él dice “¡valles, allanaos!” y le obedecen.  Él mira hacia el mar y le dice ”¡llegad hasta aquí!” y el mar obedece.

Luego te mira a ti y te dice: “VEN” ……. Y tú dices: “¡NO!”

¡Mire la horrible miseria del pecado! ¡la vulgaridad! ¡la prostitución del pecado!

¡Es algo horrible, no algo trivial!

¡Como dije antes, es una bestia, y está esperando a la puerta y su deseo es tenerte!

Y todo el que practica el pecado, practica abierta rebelión contra el Señor de Gloria.

Ya nos hemos dado cuenta que la Biblia nos dice que los creyentes pecarán. Pero hay una diferencia entre un creyente que peca, confiesa su pecado y continúa hacia mayor santidad.

Es disciplinado por el Señor, pero va hacia mayor santidad. Esta es la diferencia con alguien que sólo sigue y sigue practicando el pecado como un estilo de vida habitual.

1Juan 3:5  Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.

1Juan 3:6  Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

Él [Jesús] apareció para llevarse el pecado que mucha gente saborea y ama.

Versículo 6, De nuevo está hablando sobre un estilo de vida, un pecado que se practica.

Versículo 7  “Hijitos nadie os engañe”.

Ahora yo les digo ésto: Hijitos, adultos, asegúrense que nadie los engañe, asegúrense de que ningún pastor los engañe, asegúrense de que su madre no los engañe, que su padre no los engañe, o algún bien intencionado cristiano “carnal” no los engañe.

Él dice: “Hijitos, nadie os engañe, el que hace justicia es justo, como Él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio”.

¿Practicas el pecado como un estilo de vida habitual? ¿Te gusta lo que puedes hacer con él?

Entonces, mi amigo, usted es del diablo.

1Juan 5:12  El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

El último examen:

Mi esperanza está construida en nada menos que en JESÚS.  La verdad es que hemos llegado a creer en el cristianismo que tú puedes ser cristiano y Jesús no ser el mundo para ti.

¿Amas a Jesús? ¿Qué es en lo que más piensas? Conozco a  hombres que aman al ministerio más de lo que aman a Jesús. Conozco hombres que aman más la Biblia de lo que aman a Jesús.

¿Qué es en lo que más piensas? PORQUE ESO ES LO QUE AMAS.

Debemos corregir algunas cosas: Hay algunos creyentes luchadores aquí, esta noche, que necesitan darse cuenta de algo. No estamos hablando de perfección sin pecado. No estamos diciendo que si eres un verdadero cristiano Cristo va a estar siempre en el frente de tus pensamientos. No estamos diciendo que si eres un verdadero cristiano siempre vas a estar practicando justicia. De lo que estamos hablando es de UN ESTILO DE VIDA y de UNA LUCHA.

El solo hecho de que USTED LUCHE con el caso de que no le ame lo suficiente, ES EVIDENCIA DE QUE USTED ES UN CREYENTE.

El sólo hecho de que usted vea su propia vida y se dé cuenta de que no es tan santo o justo como quisiera ser, y ESO LE MOLESTA, es evidencia de que usted le ha conocido.

Contra lo que estoy predicando hoy, es contra la persona que viven en pecado habitual, que ama al mundo y todas estas diferentes cosas, contra las personas que están deslizándose en esa dirección, o a la persona que piensa: ”…. Jesús es un accesorio en mi vida”

Hay predicadores que dicen: “Hombre, tú lo tienes todo” “Tienes una maravillosa y hermosa, familia, tienes tu salud, un trabajo maravilloso, y todas estas cosas. Sólo necesitas una cosa más para hacer tu vida completa: tú careces de Jesús”.

Me dan ganas de vomitar. Mi amigo, el que tiene al Hijo tiene la Vida; el que no tiene al Hijo no tiene NADA. ¡Toda tu riqueza, toda tu salud, todas tus relaciones, todo lo que tienes es ESTIÉRCOL!

Si Jesús no es Señor y salvador y la Pasión de tu vida, Él no es un accesorio que añades a una vida ya fabulosa. ¡Él es VIDA! Es a lo que Él se refería “bebes mi sangre, comes mi carne”.

No es ningún accesorio. ¡ÉL ES LA MISMA FUENTE DE TU VIDA! ¿Él es tu fuente?

OREMOS:………………….Padre, venimos ante Ti en el Nombre de tu Hijo……. Oro Señor para que obres en los corazones de las personas, que salves, que conviertas, Señor aún algunos de tu pueblo que han estado deslizándose en las cosas del mundo, que esto haya sido usado como disciplina para volverlos a Ti.

Señor, a otros que se creen salvos, que esto haya sido usado para mostrarles que no son salvos, y a los creyentes en lucha, que esto haya sido usado para asegurarles que sí son creyentes.
Señor, usa tu Palabra para hacer muchas más cosas de las que podemos pensar o creer. En el Nombre de Jesús. Amén.